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Kung Fu y la Torre Eiffel


 
Kung Fu y la Torre Eiffel

Para los que crecimos viendo Kung Fu con David Carradine en TV, tal vez uno de nuestros primeros sueños de niño fue recorrer el mundo solamente con un morral gastado y una flauta de bambú como Kwai Chang Caine. En mi caso veía grandioso vivir una aventura diferente pueblo tras pueblo, sin necesidad de gastar un peso ni necesitar de nadie para vivir. Por supuesto, a aquellos que fuimos casi adolescentes entonces, nos fue imperioso abrir los ojos y notar que mal comidos y solos, no era un modelo de buen turismo en ninguna parte. Sin embargo, la semilla de vivir la vida como una gran aventura seguramente permaneció en nosotros y algunos (los que hemos tenido más suerte) hemos podido llevar nuestro morral más allá del horizonte. Algunas veces dándonos la gran vida, otras sin muchas ganas de entonar melodías en la flauta, comiendo lo que hay (o no hay) o buscando en los bolsillos del pantalón algún billete olvidado. Pero siempre agradeciendo a la vida por llevarnos tan lejos del barrio. Y sobre todo siempre agradeciendo poder volver.


Una de las primeras cosas que los aprendices de Kwai Chang debimos aprender es que no hay hada gratis bajo el sol. No importa que tan lejos se vaya, según la inversión que realicemos será el tipo de turismo que hagamos. Aunque algunos lo han logrado, me parece muy difícil, por ejemplo, recorrer las emblemáticas ciudades europeas, como un mochilero sin recursos. La descomunal Torre Eiffel es hermosa vista desde los "Campos de Marte", y además esa perspectiva es totalmente gratis, sin embargo salvo que paguemos el precio del boleto para subirla, siempre nos quedará la sensación de que algo faltó por ver. Y es que en turismo siempre es necesario invertir. Poco o mucho, pero siempre necesario. Y no sólo del lado del turista. La Secretaría de Turismo de Santa Catarina (Brasil) invirtió una buena valija de dólares en construir su Cristo Luz. Tal vez muchos de nosotros hayamos ido a Camboriú antes del Cristo Luz. Yo preguntaría: ¿qué recordamos de el viejo Camboriú?... ¿Tal vez la playa?.. No creo. En Uruguay tenemos mejores playas que las de Camboriú. ¿El clima? hummm... Si aquí hace frío allí también. Y bueno... Brasil es Brasil. Un día dijeron: vamos a construir un gran Cristo que nos ilumine (los brasileros tienen amor por los Cristos monumentales). Eligieron un morro desde donde se viera el balneario y construyeron un complejo turístico con restaurante y todo. Hoy la visita al Cristo Luz es obligada para todos los que andan por Santa Catarina y mucho más para los que vayan en excursión. Pero por supuesto, hay que pagar entrada. Porque el turismo no es beneficencia, es un negocio y está bien que así sea. Y como en todo negocio si se invierte es para ganar.


Y es que la plata mueve el mundo y para vivir del turismo se necesita mover a la gente. ¿Cuántos museos en Uruguay tienen audio-guía? ¿Cuántos zoológicos o parques están correcta y completamente señalizados? ¿En cuántos sitios de turismo aventura se le alquila equipamiento a los turistas? ¿Son tan caros estos pequeños servicios? Yo he ido a algún museo donde los textos de la muestra está mecanografiados (sí, con máquina de escribir) en cartulina celeste. Yo en mi casa con mi impresora podría hacer algo más prolijo sin gastar más de 200 pesos uruguayos. Tal vez esa idiosincrasia gris del uruguayo nos impida confiar en que vale la pena arriesgar en recursos turísticos, cosa que en otros lados es moneda corriente. Sin embargo si nos miramos en el espejo de quienes sí han confiado veremos maravillosos ejemplos de lo que hablamos: grandes emprendimientos musicales en varios estilos (Durazno), fiestas en Paysandú, folklore en Minas, apuestas al turismo de invierno con espectáculos o juegos de cartas en Punta del Este o a los destinos cinco estrellas del litoral oeste, seguramente a vuelo de pájaro a Ud. se le ocurrirá algunos ejemplos más. Lo cierto es que a la mayoría de los que han arriesgado no les ha ido tan mal.


Un poco en esa línea es que nace este sitio web gratuito. Como forma de invertir a nuestra manera en quienes luego nos darán mejores servicios, más diversión, mejores precios, una propuesta más moderna o mejor infraestructura cuando los visitemos. Los que ideamos este portal no vivimos del turismo. Sólo lo hemos disfrutado cuando pudimos y si opinamos es en base a comparar lo recibido, con respeto y cariño a lo nuestro.


En nuestra familia hay algunos antepasados que alentaron sueños de hoteleros y lo hicieron realidad, otros lo disfrutaron sin soñarlo y otros, como yo, sólo invocaremos esos genes hospitalarios en tanto nos sea necesario. Pero tal vez, como reconocimiento a todos aquellos que creyeron al igual que nosotros que el Uruguay el es mejor lugar para vivir y visitar, es que quisimos este proyecto de internet fuera gratuito. Lo será para quienes apuesten al turismo en el Uruguay, para los que organicen eventos, administren alojamientos, o simplemente disfruten del turismo en nuestro país.


No pertenecemos a ninguna ONG ni ministerio. No recibimos subsidios ni aceptamos donaciones. Si quiere colaborar con nosotros, sea parte genuina de este proyecto, sea corresponsal, participe en los foros o publique gratuitamente su emprendimiento turístico, chico o grande, recomiéndenos una ruta de paseo en su pueblo, aunque no sea un destino conocido, pero por sobre todo, haga turismo en Uruguay. Permítanos crecer de esa forma. Tal vez así, aunque sea desde una PC en nuestra casa, nos veremos todos los días caminando el Uruguay, y llevando vivo para siempre nuestro sueño de turista en el morral.


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